viernes, 3 de abril de 2009

Postales de Valencia.Pablo Lugo

Imagenes sobre Brasil . Silvio Zamboni




VIVIR EN BRASIL
Silvio Zamboni

Vivir en Brasil es como un sueño lleno de pequeñas pesadillas, es como vivir con la riqueza y con la miseria al mismo tiempo, es aprovechar la estupendas paisajes, las encantadoras playas, las afrodisiacas bellezas naturales, pero sin nunca olvidar que existen áreas inhóspitas, en donde los seres hambrientos sacan del seco suelo los pocos y insuficientes alimentos.

Vivir en Brasil es hacer la mirada siempre perseguir una pelota de fútbol adentro de una grande cancha, pero no descuidar de un eventual ratero que puede estar al lado. la música brasileña invade todos los ambientes y crean siempre una atmósfera favorable, y todos independiente de la clase social se integren. el país crece, la economía recientemente empezó a generar esperanzas del progreso, el Brasil fue rotulado como un país emergente, que todo eso continúe, pero también que con su crecimiento se promueva la distribución de renta, el acceso a la educación a todos, la cultura, y que sus artistas puedan explicitar plenamente con todas las colores, formas y sonidos todo lo que de fantástico ese gran país ostenta.

Valencia por Sabrina Molinari




Valencia, valencia
Barrio Benimaclet
El tiempo transcurre lento, sin complicaciones, las ciudad está dormida de 2 a 5 de la tarde, cuando todo mundo va a comer y a tomar las siesta.
La gente sale a pasear, y a interactuar con otras personas, sobre todo los viejos. En este barrio hay mucha gente mayor, jubilados, que salen de sus casas y se sientan en los bancos de las aceras a tomar el sol, y a hablar con desconocidos, con quien se deje, quien quiera que sea que los saque de su monotonía de día a día.
Al fondo de la calle hay un solar, unos campos de cultivo, justo al pasar por ahí se divisa un anuncio que dice: Prohibido tirar escombros, sanción máxima. Y sin embargo la gente tira cualquier cantidad de cosas, no solo escombros sino también muebles viejos, sillas rotas, televisores, alfombras, todo aquello que ya no les sirve y no quieren en sus casas. Es la cultura del desperdicio, a veces se desasen de cosas que todavía sirven, y si son egoístas las rompen antes de abandonarlas, para que nadie más las use. Otros simplemente las dejan ahí, y habrá otra gente que se las lleve si están en buen estado.
Esto no solo se ve en el solar sino en toda la ciudad, en los callejones, a veces inclusive a la mitad de la calle, o cerca de los contenedores de basura. La diferencia tal vez, es que se percibe mas en el solar por ser un espacio abierto, sin construcciones. Es un lugar agradable a pesar de estar siempre lleno de basura, y de cosas rotas y viejas. La gente esta tan acostumbrada ya, que a nadie la interesa y pareciera que nadie se queja a pesar de que es un lugar por donde pasa mucha gente, todos los días salen a caminar y a pasear a sus perros, y se sientan a conversar encima de un ducto de la cañería, mientras los perros juegan con botellas vacías de refresco.
Y así pasan los días, aparecen muebles viejos en la calle, algunos se quedan por semanas o meses y algunos otros van desapareciendo y se los llevan a algún otro lugar. Los que todavía están buenos los arreglan y los venden y los que no, quedarán olvidados en alguno rincón ajeno a las miradas de los transeúntes.

miércoles, 1 de abril de 2009

Mauricio Linares (El salvador)


Su preparación académica comienza en 1979, en la Academia de Pintura Rhina de Arévalo. En 1984 ingresa en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad Dr. José Matías Delgado de El Salvador para obtener la Licenciatura en Diseño Gráfico. Graduado en 1989 con el mejor promedio de su generación.
Tiene además, un diploma que lo acredita como docente del Tecnológico de Monterrey, México. Ganó una beca de viaje a través de los Estados Unidos de América, promovido por el programa Laspau y el IIE, International Education Institute.

Trabajó como catedrático de Técnicas, y como Coordinador del Área Básica en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad Dr. José Matías Delgado. Actualmente mantiene dos cátedras en la misma Universidad:
los Talleres de Comunicación Visual de la Escuela de Comunicaciones.

Es socio fundador y presidente de la junta formativa de CROMA, Asociación Salvadoreña de Diseñadores. Fue Vice-presidente de ADAPES, Asociación de Artistas Plásticos de El Salvador.

Mauricio Linares Aguilar ha realizado diecisiete exhibiciones personales
y participado en más de cien exhibiciones colectivas .
Tiene varios premios y reconocimientos por su obra y trayectoria.

Lima por Josip Curich


La mayoría de limeños vivimos quejándonos siempre de lo mal que esta nuestro país, de las combis, los políticos, de la violencia en las calles etc.

Cada vez que viajo me doy cuenta que pasa lo mismo en todas partes, nadie está contento con lo que tiene.
Sin embargo, también me doy cuenta que estando fuera busco todos los elementos relacionados al Perú. Sabores, sonidos, palabras, nombres, rostros y costumbres, que me hacen sentir mas cómodo, mas cerca de casa.
Cuando estoy en Lima, muchos de ellos pasan desapercibidos, no forman parte de mi vida cotidiana ni de mi realidad mas cercana, pero al salir les doy el valor que siempre debieran tener.

Ahora estoy en Buenos Aires, una ciudad más ordenada y moderna? que Lima, mas cosmopolita, con un mejor sistema de transporte y parques mas grandes y habitados pero al llegar no me siento tan cómodo. Me doy cuenta que el Perú, con todos sus defectos, me gusta mas que cualquier otro lugar del mundo porque es la casa que busco estando lejos y a la que siempre volveré.